jueves, 2 de abril de 2009

Diagnóstico super flúo

Los días nublados son mi mejor momento.

Hoy me levanté lentamente. Abrí un ojo para absorver la situación que se me planteaba y todo apuntó a un buen horizonte. La ventana abierta, la cortina semi elevada y fuera: nubarrones, oscuridad y viento. Dije: "Hoy va a ser un buen día".

Como vivo llegando tarde a todos lados (creo que es porque odio esperar), salí corriendo al gimnasio. La verdad es que por fuera mantengo un físico en buen estado y trato de ser lo más agradable posible, pero no ocurre igual por dentro. En los últimos meses por diversas razones, estuve fumando de los demás, más de la cuenta. El alcohol en oleadas, viene mojando mis orillas más de la cuenta. Si bien no siempre ni todos los días, cuando me preocupo por hacerlo me lo tomo en serio. Mucho, creo que viene aparejado con los primeros períodos de vivir sólo y ablandar esos límites antes impuestos por los padres.

Trato de no tomar mucho, pero en general siempre hay algo en casa. Branca, Gancia, Licor... Whatever. A veces es el placer de tomarme algo en el balcón y el glamour que eso provoca en mí. Otras, es simplemente para sentir esa sonrisa interna que se ensancha cuando uno bebe bien.

Estos elementos, hacen de mí en el gym, además de una imágen difícil por notarse demasiado que me acabo de levantar, un ser interesante a la vista. A veces creo que transpiro de más, el pelo revuelto como si hubiera dormido en un vórtice, ojos llorosos y personalidad fantasmagórica. Algunas ocasiones, no sé si se nota que estoy. Puede que alguna niña pase y me mire, a veces sonríe otras me ignora. Pero seguro que no temen que yo sea de esos que vaya a hablarles por una mirada y ninguna se inhibe. Además, nunca me cuelgo en el gimnasio. No me quedo hablando con nadie ni boquiabierto jadeando contra una pared. No me guiño ante un espejo, no más de la cuenta.

Dentro de todo, estoy contento. Me faltan horas de sueño. Si me presentaran ante un juez me pondría un plazo para cumplirlas. No me cabe la siesta. Estoy bajando las dosis etílicas por 3 razones: El daño a futuro, malas experiencias cuando me paso y porque engorda... Tengo pensado dejar de fumar los cigarrillos de los demás y no comprarme. Creo que después de eso, sólo me quedaría cortarme el pelo y ponerme más en el lugar del otro para estar un poco más en caja.

Algo nuevo: estoy llorando más. No sé por qué. Me emociono bastante fácil con películas boludas y publicidades ridículas. Cuando me preguntan sobre algunas cosas personales, tengo que poner el freno de mano y las balizas con algunos tópicos porque me tiemblan los ojos y me cuesta contenerme.

Cada uno hace lo que puede. El resto, lo hablo en terapia.

5 comentarios:

Tuky dijo...

Sea lo que sea, si usted se emociona por cosas simples, definitivamente va por buen camino.

MariaN dijo...

"EMOCION ANTE LAS COSAS SENCILLAS" ES COMO UNA TINTA MAGICA Q TIÑE DE COLORES ALEGRES Y VIVOS LOS MAS INSIPIDOS DE LOS GRISES COTIDEANOS. BIENVENIDO AL DISFRUTE DE LO COTIDEANO, LO SENCILLO Y LOS VICIOS EN DOSIS RAZONABLES.

UN POST VALIENTE.

Minister dijo...

Bueno, que dulces comentarios. GRacias. Es una nota que escribí hace un tiempo y vuelto de Bariloche tuve el coraje de postearla.

Gracias, saludos y snif.

:: Pura Felicidad :: dijo...

Llegue a este post por animarme a presionar el mágico botón rojo!!

Sin dudas.. como dijo MariaN un post valiente!!

Al dijo...

La gente debería usar más el botón rojo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 
Este blog está hecho por tres personas con distintas opiniones y formas de comer el asado. La opinión de uno de los autores no necesariamente representa la opinión de los otros ni la postura oficial de Ignomanía.
Todo el contenido de Ignomanía se encuentra bajo la licencia Atribución-No Comercial-Sin Obras Derivadas de Creative Commons, lo que significa que si te robás algo te vamos a mandar un sicario a domicilio, así que no te hagas el rana, pelotudo, eh.

Creative Commons License
Código Konami!!!
+30 LIVES!
Volver a Ignomanía